Explosión de contratos indefinidos tras la reforma laboral

Aunque la reforma ha entrado en vigencia, algunas figuras legales han tomado partida y han maquillado las cifras que se cree van a ser las referencias en este curso

Se han empezado a ver las primeras repercusiones de la reforma laboral pasada por el congreso y autorizada por el gobierno a imperar a partir del inicio del 2022. En las primeras tomas de contacto las secuencias numéricas son bastante positivas, pero no se puede dejar de lado que este fenómeno tiene detrás un efecto oscuro, y es la precariedad. Basta ver que se ha reducido la temporalidad de manera abismal, pero se ha incurrido en la inclusión de contratos indefinidos a tiempo parcial o interrumpidos.

Tan solo esa dinámica se elevó un 208%, que sobrepasa a todo marco de revisión histórico teniendo en cuenta las políticas vigentes del sistema laboral en el país. Estos contratos cuentan con un periodo de gracia, que se extiende hasta el mes de septiembre, al tiempo que disminuye con ese solo inciso la calificación final de la repercusión positiva si se quiere. Gobierno y activos sociales han adelantado sus incursiones, pero siguen sin garantizar que estos contratos beneficien del todo a la población que requiere del empleo para justificar sus egresos.

Hasta acá, cumplidos los dos primeros meses del año se firmaron 316.841 contratos indefinidos, que responde al 21% del total de los contratos firmados hasta la fecha. Cifra histórica, ya que por regla general este efecto se suele mantener entre un 5 y un 8%. De estos, 102.394 fueron atribuidos a contratos que han pasado de temporales a indefinidos que de por si demuestra que la primera parte del fin común de este hecho se viene cumpliendo. Pero al modificar la figura en los casos restantes, se accede a contratos que no cumplen con expectativas habituales y siguen dejando a un grupo en el mundo oscuro de la deficiencia.

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Los sectores de trabajo acuerdan un re ajuste en la reforma laboral para 2022

Las cifras no corresponden a lo que se buscaba con la reforma laboral y desde ya se encienden las alarmas

Con estos datos, se puede decir que 142.881 contratos fueron firmados a tiempo no completo, han dejado una señalización negativa en la mente de Yolanda Díaz. Como impulsora del movimiento no puede asimilar que 95.293 hayan sido destinados a tiempo parcial, mientras el restante han sido ubicados en fijos discontinuos. A priori las dinámicas de empleabilidad asumen que es una figura interesante para reducir la temporalidad, pero ven como crece el descontento entre los que esperaban algo mucho más solidificado.

Un empleo intermitente que figura bajo la normatividad de empleo sin represión legal. Algo muy curioso que termina favoreciendo a los empleadores que fueron los principales detractores de la reforma llevada a cabo a finales de 2021. Si bien el gobierno lanza cifras como un 19% en mejora de contratos, contando con los efectos de la pandemia, hay que señalar que siguen estando muy por debajo de las cifras de 2019, en concreto un 8,08%.

Rebus Sic Stantibus