La inflación en España sigue su curva ascendente durante marzo

Todos los índices de crecimiento de los valores regulares siguen al alza de acuerdo a un análisis económico basado en la alza del petróleo y la tensión entre Rusia y Ucrania

No es el mejor momento para lanzar expectativas de crecimiento; la economía mundial está pasando por un momento crítico y en parte se debe al protagonismo ajeno que está presentando la guerra geopolítica entre Rusia y Ucrania. España no podía pasar desapercibida y como era de esperarse ha presentado índices bastante negativos en las tazas de representación del IPC, a excepción de los alimentos no elaborados.

De hecho, febrero ha acabado siendo el mes detonante, con el incremento porcentual más alto desde que se registrara una cifra similar en 1977. En concreto, creció un 0,8%, que sitúa la taza interanual en 1,5% y la deja en definitiva en los 7,6%. Eso sin dejar de lado la referencia subyacente, que en 3 décimas se vio afectada llegando hasta el 3%. El proceso de transmisión de costes es relativo y creciente, ya que las dos terceras partes de sus enfoques de estudio se vieron tiradas a las nubes, una vez estallara el conflicto armado en territorio ucraniano.

Es un escenario hostil, con un barril de petróleo costando 120 dólares, y el descenso en el precio de la energía en mercados mayoristas como gran boom. Eso refleja que lo que resta del mes de marzo podría tener el pico mayor de inflación, llegando a la escandalosa cifra de 8,6%, dejando la tendencia bajista hasta diciembre del presente año, en donde espera descienda hasta un 4,1% mucho más llevadero y orquestado por el beneficio de sus detalles. En cuanto a la taza subyacente se mantendría en 3,1%, que responde a ocho décimas por encima, de lo que el escenario económico tenía previsto para el cierre del curso actual.

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Las economías europeas también sufrirán la inflación en 2022

El mundo económico está preocupado y en alerta máxima ante este tipo de escenarios

Las tensiones en Ucrania han alcanzado límites jamás esperados. La guerra iniciada por Vladimir Putin está teniendo encuentros políticos muy fuertes, y ha limitado el mercado en la mayoría de sus bases. Estados Unidos ha querido intervenir pero aún es muy pronto para tomar decisiones. Los precios de los vitales energéticos están siendo la base de toda interacción a la baja en las tazas de comercialización, y a la alta en el sobrecoste que genera.

Pedro Sánchez aún no se pronuncia al respecto, pero se esperan medidas cautelares. La economía española está viéndose muy afectada por estos fenómenos, y por el momento no existen caminos saludables para mitigarlos. Habrá que seguir analizando el entorno y el posterior comportamiento de los agentes de control e interacción para ver su puesta en escena.

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