Tiendas de El Corte Inglés se echan en manos del banco Santander

Apelando a una estrategia de respaldo, la cadena de supermercados ha solicitado ayuda para terminar de pulir su plan de reestructuración

El Corte Inglés ha sufrido en los últimos meses una serie de acontecimientos bastante marcados. En ellos ha tenido que desprenderse del gran cúmulo de activos en el área de infraestructura para el cual pretende acogerse a la sabiduría del Banco Santander. Denominado como plan de desinversiones, El Corte Inglés ha puesto a la venta una serie de locales comerciales y distintos puntos de distribución con los que esperan poder sumar una base importante de dinero con la qué soportar esta nueva indicación de movimientos.

Han empezado con el paso de la gran mayoría de su filial de seguro a Mútua. Además del paso de informática al grupo francés GFI, en ciertos activos inmobiliarios que estaban avaluados en la no despreciable suma de 3.000 millones de euros. Por fortuna su nombre está perfectamente instaurado en el escenario público y varias cadenas ya se pelean por tomar sus descalabros. Como es el caso de: Carrefour, Lidl o Aldi.

Este acontecimiento llega justo después que El Corte Inglés llevara a cabo la compra de la cadena madrileña de supermercados Sánchez Romero. Esta cadena era hasta entonces una de las líderes de supermercados premium en el país, con lo cual han solventado las salidas sin perder peso en el mercado abierto en el país.

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Sánchez Romero es conocida por ser la cadena más cara de todo el territorio nacional y cuenta a la fecha con 10 puntos fijos en la capital. Eso se tabula en algo más de 9.000 mts2 de superficie, además de su cadena de distribuciones establecida en 4 mil metros cuadrados adicionales. A eso se le adicionan las oficinas y los 419 empleados vinculados a la marca.

Por fortuna el crecimiento exponencial de El Corte Inglés ha ido en alza registrando un ebitda positivo de 234 millones de euros. Lo que marca una recuperación altísima con respecto al primer trimestre del año con las restricciones que daba la pandemia y todo el cierre del mercado y el comercio en general. Es un margen sumamente positivo ya que a la fecha del año anterior la cifra era negativa y marcaba nada menos que 182 millones en pérdidas.

De momento las expectativas son muy buenas y se cree en ese repotencionamiento. El aumento del 25,1% los sitúa en 5503 de euros que ya son suficientes para soportar una nueva embestida.

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