Social Money el último gran recurso en la inversión inmobiliaria

En medio de una de las crisis económicas más graves la inversión inmobiliaria está creciendo a gran ritmo

El Social Money cada vez más asentado en España tiene que ver con la inversión inmobiliaria. Y es que estas son las favoritas de muchos inversores, sobretodo en España. Es así que un gran público ha ganado mucho dinero invirtiendo en inmuebles, algunos comprando y vendiendo más caro.

Mientras que algunos otros terminan comprando y alquilando de forma continuada hasta llegar a tener muchas propiedades. De hecho, hasta que explotó la burbuja en el 2008, la inversión inmobiliaria era algo que se debía hacer. Los expertos cifraban que no había manera de perder dinero haciéndolo.

La inversión inmobiliaria con el Social Money ha recibido un fuerte impulso durante la pandemia

Esto porque los inmuebles siempre subían, por lo que mucha gente se puso a comprar como loca y se endeudó para hacerlo. Es ahí donde aparece Social Money, que se ha dado a conocer como el último gran recurso de esta inversión inmobiliaria. Así, esta ha recibido un fuerte impulso durante la pandemia.

Junto con la tecnología y la salud, es una de las tres áreas que mejores comportamientos ha registrado en los últimos meses. Si bien la evolución de la rentabilidad de los activos ha sido desigual. Esto con una clara ventaja de los productos medioambientales y de energías limpias sobre los generalistas.

Por ejemplo, mercados como el de Turquía, Filipinas o Alemania, han visto cómo el precio de las casas se disparó en el segundo trimestre de este 2020. Esto a pesar de los profundos efectos económicos provocados por la pandemia de covid-19, según un análisis elaborado por la firma Global Property Guide.

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La inversión inmobiliaria está creciendo más que nunca

Un insólito auge de la inversión inmobiliaria se produce con una contracción económica global

Este insólito auge de la inversión inmobiliaria se produce cuando las proyecciones de organismos como el Fondo Monetario Internacional hablan de una contracción económica global de 4,9% para este año y mientras no dejan de escucharse historias de familias que no pueden pagar sus hipotecas o inquilinos que llevan meses con la renta impaga.

Así las cosas, mientras algunas familias temen quedarse sin un lugar donde vivir, otras están comprando casas. Ya sea como inversión o para habitarlas, en un fenómeno que refleja la desigualdad social que se ha vuelto aún más evidente con la crisis. Como en toda recesión hay ganadores y perdedores, quienes han mantenido su trabajo y contaban con ahorros, están aprovechando que las tasas de interés de los créditos hipotecarios han llegado a niveles históricamente bajos.

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