Shenzhen y su panorama de ‘malls’ desiertos

Shenzhen no solo es el Silicon Valley de China, es también un claro reflejo de la desigualdad que impera en el gigante asiático. Una ciudad que alberga tanto a algunos de los millonarios más prominentes del mundo como a una considerable población que vive con un euro al día. Un escenario donde los centros comerciales, o ‘malls’, se han convertido en el centro de atención, plasmando las contradicciones de una sociedad que camina entre la opulencia y la pobreza.

Un ‘boom’ de ‘malls’ en un entorno de soledad

El paisaje urbano de Shenzhen está salpicado de ‘malls’, algunos de un lujo inimaginable y con tiendas que rivalizan con las más destacadas de Londres o París. Sin embargo, la gran paradoja es que, pese a su grandiosidad y oferta, muchos de ellos resuenan con el eco de la soledad, un silencio que plantea preguntas inquietantes sobre la economía y la sociedad china contemporánea.

¿Dónde están los consumidores?

Uno de los enigmas más grandes de este fenómeno es la ausencia notable de consumidores en estos vastos espacios. Los visitantes pueden llegar a preguntarse dónde están los chinos y quién financia estos monumentos a la opulencia en medio de una ciudad de contrastes tan acentuados.

El papel de las administraciones locales en el ‘boom’ de los ‘malls’

En la raíz de este crecimiento exponencial de los ‘malls’ encontramos a las administraciones locales y a una política gubernamental enfocada en impulsar el PIB a través de la construcción. Se fomenta la edificación de estos espacios no solo como un signo de progreso y modernidad sino también como una estrategia económica, aún cuando muchos permanezcan vacíos.

Un crecimiento económico a expensas de la «falsa economía»

La denominada «falsa economía» o «falso PIB» es un término que surge para describir una actividad económica que, aunque contribuye al crecimiento del PIB, no responde a una necesidad real ni tiene un uso concreto. Este enfoque ha generado críticas por promover una economía inflada, que si bien refleja crecimiento en papel, está desconectada de las realidades y necesidades de la población.

El «Sueño Chino» y las implicaciones sociales y económicas

El «Sueño Chino», una visión promovida por el presidente Xi Jinping, busca posicionar a China como la principal potencia mundial, superando a Estados Unidos. En este contexto, los ‘malls’ no solo se erigen como símbolos de un progreso económico, sino también como la materialización de una estrategia que busca alcanzar una posición de dominio global.

Un futuro incierto para Shenzhen y su política de ‘malls’

Aunque la eficiencia de las empresas públicas chinas sigue estando por debajo de las privadas, existe una mejora continua en su gestión, orientada hacia objetivos concretos de crecimiento. Esto, unido a las políticas gubernamentales, alimenta la esperanza de un crecimiento sostenido de entre el 3-5% anual, a pesar de las crecientes desigualdades sociales.

En definitiva, la estrategia de impulsar el crecimiento económico a través de la proliferación de ‘malls’ en Shenzhen plantea preguntas cruciales sobre la sostenibilidad y la equidad de este modelo. Una ciudad de contrastes donde el sueño de la opulencia convive con una realidad marcada por vastos espacios vacíos, espejo de una economía que, aunque crece, deja tras de sí interrogantes profundos sobre su propio futuro.

conexión vivienda