Los taxis aéreos a falta de una prueba para entrar a operar

Una de las compañías de tecnología más grandes del mundo vuelve a generar noticias tras su puesta a punto para reunir las calificaciones burocráticas de operatividad

De las grandes tecnológicas inmersas en la producción e implementación del sistema de taxis aéreos como Joby se sabe ha vuelto al ruedo. Buscan pasar todos los estándares de la certificación de la FAA, homologando sus tecnologías como apropiadas al momento de prestar el servicio en una parte del mundo. Joby afronta este nuevo reto tras haber parado máquinas, cuando uno de sus prototipos (eVTOL) se estrellara, causando un revuelo importante por temas de seguridad.

Mientras las investigaciones profesionales sobre este accidente se adelantan, Joby ha vuelto a trabajar en su proyecto más ambicioso. Para ello ha creado un segundo prototipo que opera controladamente buscando mejorar su línea de acción. En total, este segundo elemento ha realizado 38 trayectos, comprendiendo velocidades máximas de 140 km/h, y cumpliendo un total de 10.000 km. Estos hechos han completado la fase de recolección de datos, en hasta 65 terabytes llevando una autonomía promedio de 200 km.

Todo esto buscando establecer el completo del certificado necesario, que se sabe va en etapa 4 de 5. Este certificado contribuye a la calificación de transportista aéreo homologado, que es absolutamente necesario para las operaciones en cuanto se abra al público. La burocracia en los procesos sin embargo se anticipa como un problema mayúsculo, abarcando manuales de capacitación, mantenimiento y operaciones. Dicho certificado se espera obtener a finales de año, y permitirá que el primer taxi aéreo de la compañía ruede a partir de 2024.

Taxi aéreo
Taxi aéreo de Joby adelanta procesos de aprobación burocrática para su operatividad

Exigencias burocráticas en contra de la operatividad libre de los taxis aéreos

Hasta el momento, todo evento oficial ha sido controlado para cumplir los estándares aeroespaciales, que requieren aprobaciones burocráticas de cara a los certificados autorizados. Lo que ha llevado a apretar la aceleración en temas de seguridad de cabina, para señalar la integridad de sus materiales y posterior protección de los ocupantes que contratarán el servicio.

Joby anuncia que ha profundizado su poder administrativo. Se han extendido en materia de cantidad de empleados, de hasta 1.000 elementos, de los cuáles 100 estarán trabajando en el área de certificaciones. Además, su presupuesto se ha extendido hasta los 1.300 millones de dólares, intentando implementar un sistema mucho más rápido y limpio, aunque detallan en los gastos económicos, alzando que no será barato ni accesible para todo el mundo.