Inventan solución para que las gafas no se empañen

Una nueva tecnología llega dos años después del comienzo de la pandemia y el uso generalizado de la mascarilla en el mundo

Científicos del Nanyang Technological University (NTU) de Singapur han sacado a flote una de sus más grandes investigaciones, la condensación del agua en los lentes, que se hace común en personas que utilizan gafas con la mascarilla puesta. Este tratamiento que se le brinda a la lente de cada ejemplar, va mucho más allá de los actuales antivaho, que lo único que consiguen es determinar una respuesta química cercana, pero con una adherencia en el tiempo fugaz. Eso hace que instintivamente las personas se vuelvan esclavas de una actividad que luego de vuelve monótona.

Unas vez por el efecto de condensación las gotas minúsculas invaden la textura del lente, las personas deben acudir a toda serie de acciones para poder ver. Desde estar quitando constantemente sus ayudas visuales, o inclinando su cabeza para poder tener un resquicio de luz. Este sistema por su parte logra resolver dos cuestionantes de lo más común entre los medicados con gafas de todo tipo, y es no solamente el tema de la condensación, sino también su limpieza.

Para ello es indispensable saber que solo aplica para la implicación del policarbonato, ya que incorpora tres elementos: el plasma de oxígeno, dióxido de silicio y otra de dióxido de titanio. Lo primero se hace para mejorar la adherencia, es fundamental poder hacer esta incorporación y luego obtener resultados mucho más fiables en el material usado. Los dos otros llegan por medio de un láser pulsado, que incorpora una fina película, evitando excesos que impiden que la condensación se propague.

Sistema antivaho para gafas empañadas
Sistema antivaho para gafas empañadas

De qué manera actúa y por qué es tan efectivo

Esta película de la que estamos hablando hace que las gotas solo tengan que extenderse en un lapso de tiempo de 93 milisegundos, lo que es menos al tiempo que duramos parpadeando. De esa manera se elimina de una forma mucho más efectiva esa condensación y se hace imperceptible para el ojo humano. Y es que al vaporizarse el exceso de material, esas capas son demasiado finas cumplen sus funciones muy efectivamente.

Tienen entre otras cosas un sistema de inclusión fotocatalítica, que para entenderse mejor, aumenta la experiencia positiva del paso de luz, lo que las hace elimine los residuos orgánicos cuando se expone a la luz directa. Eso sin contar con que tras el análisis en laboratorio descompone las bacterias y la suciedad en la superficie de manera autónoma tras un día entero de actividades. Visto desde ese punto, este invento cobra mucha validez, aunque luego sea fuertemente criticado por la demora en la integración del tiempo.