Francia paraliza a Zara por violación de derechos humanos

El gobierno francés ha desestimado renovar algunas licencias por los malos procedimientos a la hora de enfatizar la dinámica de producción

Zara, la cadena de moda liderada por Inditex ha sufrido el flagelo de sus convenios con sectores en China que han sido penalizados por Francia en su intensión de erradicar la violación de los derechos humanos. Así lo ha indicado un grupo de ONG, en donde se establece que las conexiones con líneas de producción desde Xinjiang infringe las leyes en todo el sentido de la palabra, con asinamientos y campos de concentración que ha sido calificado por Estados Unidos como genocidio en curso.

El ayuntamiento de Burdeos ha negado la licencia de operación a Zara, teniendo en cuenta que tienen informes en donde los gallegos siguen alimentando su catálogo por líneas de producción que llegan desde Xinjiang. Aunque desde las directivas de Inditex se han preocupado por apelar la decisión, se sabe que este tipo de procedimientos son mucho más engorrosos de lo que parece. Cuentan con el apoyo de entidades estatales, y al centrar la problemática las opciones de salir de ello son casi nulas.

Afirmando que las acusaciones son falsas, esperan una respuesta positiva a corto plazo. Pues la decisión no se basa en ningún punto en argumentos y envíos judiciales, sino que responde a una base de criterios personalizados que no tienen representación legal. Así que acudirán a la Comisión Nacional de Desarrollo Comercial en Francia en busca de un apoyo justificado junto a otras marcas más como Uniqlo, Sketchers y Smcp.

Zara Black Friday
Zara en problemas por restricciones en Francia debido a una denuncia de violación de derechos humanos en sus niveles de producción

La denuncia ha escalado y ha hecho centrar la reacción de otros activos políticos en el mundo en contra no solo de Zara

En la región de Xinjiang se trabajan producciones por encima del 20% del algodón a nivel mundial. El tema radica en la forma de establecer el negocio, minimizando a la comunidad uigur, que trabaja forzosamente para cumplir con los compromisos. Allí las condiciones de las personas son terribles, y eso ha llevado a que se establezca una orden de restricción para frenar el problema de raíz.

Lo mismo que está sucediendo en este instante en Francia fue aprobado por los Estados Unidos, y ahora la Unión Europea, Canadá y Reino Unido se quieren sumar para combatir a gran escala este problema tan importante. Esto ha generado reacciones desde el país asiático que ha convocado a un boitcot en contra de las compañías aliadas, inclusive eliminando de su comercio digital a firmas que llevan años operando allí. El problema es inmenso.

Líneas de ensamblaje en España