Estados Unidos combate la ilegalidad con perros mecanizados en sus fronteras

Una de las problemáticas más densas del país americano incluye a la tecnología dentro de sus soluciones más innovadoras

Desde que el paso entre México y los Estados Unidos se ha convertido en una zona de guerra constante por la migración masiva desde el sur, se han tenido que ver obligadas entidades estatales a combatir con fiereza este tema. Recientemente el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS), ha hecho una incursión con un mecanismo de robots cuadrúpedos que tienen la capacidad de andar y vigilar lo ancho y largo de este territorio advirtiendo peligros.

Estos centinelas inteligentes tienen la forma de un perro, y están adaptados a cubrir gran parte de este terreno para evitar el paso ilegal como siempre ha sucedido. Estos Vehículos Automatizados de Vigilancia Terrestre se unen a las patrullas de control de toda la vida, aumentando las posibilidades de enfrentar a los ilegales que cada día son más. Pero lo interesante de este asunto, es que estos artefactos tienen un alto índice de efectividad en el recorrido dentro de estos terrenos duros.

Son mucho más eficientes que el ser humano, y tienen la capacidad de detectar múltiples cosas. Vienen dotados de sensores de todo tipo, y se está considerando aliarse con otras compañías en la implementación de armas letales que serán capaces de dar en un blanco a más de 1,200 metros de distancia. Ghost Robotics, la compañía creadora ya ha testeado estos modelos vigilando bases militares, con un rotundo éxito como se marca en la actualidad.

Robot centinela
Modelo de robot centinela que operará en la frontera de los Estados Unidos con México

Detalles técnicos de los nuevos robots que controlan una de las fronteras más hostiles del planeta entero

El análisis del terreno arroja que por sus composiciones no solo es complejo para el ser humano, lo es para los animales. Así que estos artefactos están construidos de tal manera que puedan avanzar más rápido, con un centro de gravedad bajo siendo imperceptibles muchas veces por los migrantes. Pesa al rededor de 45 kilos y llevan consigo cámaras térmicas y de visión nocturna.

Además de todo lo anterior implementan sensores químicos, biológicos, radiológicos y nucleares. Y pueden ser manejados no solo vía Wi-Fi, sino también por intermedio del GPS. Aunque corre el peligro que al estar expuestos puedan ser secuestrados y analizados por los hackers que hacen su trabajo oscuro. Un tema demasiado interesante que se espera cuanto antes estar en marcha para combatir dicho inconveniente social y político.