España sirve de ejemplo para el alojamiento de exiliados en Ucrania

El país ha abierto por intermedio de una asociación un programa que tiene la finalidad de asistir a las personas afectadas por el conflicto armado al que ha sometido Rusia a su nación

Un grupo de personas, con el espíritu de colaboración bien definido han empezado poniendo en marcha uno de los programas humanitarios más resaltables de toda la Unión Europea. Emergency Home es su nombre, y trata de una organización que se encarga de ubicar en una vivienda a toda aquella persona que lo requiera y que esté ligada al conflicto de Ucrania con Rusia. Ihor, Katerina y su hijo menor han sido los primeros en ubicarse bajo ese sistema, que ha empezado sus labores en el centro del país.

El barrio valenciano de Benicalap ha sido el sitio elegido, pero lo rescatable acá es la labor que se cumple. Para detallar el proceso, Germán, que es el dueño del inmueble donde se han alojado los primeros exiliados ucranianos, es un agente inmobiliario. Había puesto su piso en alquiler, y lo ha sacado del sistema al enterarse que personas como las ya mencionadas estaban huyendo de las bombas que han acabado con la vida de miles personas en las fronteras de esos dos países en conflicto.

Emergency Home puso un clasificado, convocando la voluntad de todo aquel que pretendiera dar una mano al respecto. Aunque nació en pleno confinamiento, como una red de apoyo a los prestadores de servicio sanitario, han decidido re activarlo, y ejemplarizar al mundo de lo que es contar con un estado caritativo. Las personas que se alojan allí por lo regular no cuentan con fondos de sostenimiento, por lo que los inmuebles deben ser entregados con todos los servicios, y además los muebles suficientes para que sea 100% habitable.

Exiliados en Ucrania
Exiliados en Ucrania buscan oportunidades de vivienda transitoria en España

Condiciones para poner un inmueble al servicio de los exiliados de Ucrania

Teniendo claro el concepto, lo que sigue es la ejecución de los detalles legales. En tan solo dos semanas transcurridas han logrado poner ya en pisos a 89 personas, gestionando al tiempo nada menos que 376 viviendas, y concentran 780 solicitudes; en su mayoría mujeres y niños. La asociación lo que hace es filtrar aquellas solicitudes y las desarrolla en torno a los lugares disponibles más cercanos.

En cada zona tienen un agente libre denominado capitán, y son ellos los encargados del trabajo duro. Para ello invitan a toda aquella persona que tenga más de una vivienda en, y una de ellas no esté en uso. Puede ser en zonas alejadas, provincias, pueblos y cercanos al mar. El contrato se hace por un mes, y se extiende si las dos partes están de acuerdo. Se entiende que el tiempo no puede exceder estos límites, ya que se trata de temporalidad en su máxima expresión y eso cuenta. Un ejemplo sin duda, al que el gobierno ha empezado a delegarle mayor atención, quizás centralizando ayudas concretas para dar expansión al tema.