El punto Nemo: cementerio de naves espaciales

El punto Nemo, también conocido como el «Polo de Inaccesibilidad del Océano Pacífico», es uno de los lugares más remotos y misteriosos de nuestro planeta

Ubicado a unos 2.688 kilómetros al sur de la Isla Ducie en la Polinesia Francesa, es el lugar más alejado de cualquier masa de tierra y, por lo tanto, es el punto de la Tierra más lejos de cualquier otro punto habitado. Pero lo que hace que este lugar sea aún más interesante es el hecho de que es un cementerio de naves espaciales. El punto Nemo es el lugar donde la NASA y otras agencias espaciales envían sus naves espaciales para que se desintegren en la atmósfera terrestre después de completar sus misiones.

Esta práctica es conocida como «descenso controlado», y es una forma segura de deshacerse de los residuos espaciales. A diferencia de los cohetes y otros objetos que se quedan orbitando en la Tierra durante décadas o incluso siglos, los vehículos espaciales que son enviados al punto Nemo se queman en la atmósfera y se desintegran por completo, lo que reduce el riesgo de daño a la Tierra y sus habitantes.

Pero, ¿por qué se elige el punto Nemo como lugar de descenso controlado? La respuesta es simple: su ubicación. Al estar tan lejos de cualquier punto habitado, hay muy pocas posibilidades de que alguien se lastime si algo sale mal durante el descenso. Además, al estar en el centro del Océano Pacífico, hay muy pocas posibilidades de que los residuos espaciales caigan en alguna tierra habitada.

Aunque el punto Nemo es un lugar remoto y difícil de alcanzar, ha sido visitado por algunos exploradores y aventureros. En 1999, un equipo liderado por el explorador francés Jean-Louis Étienne llegó al punto Nemo a bordo del buque Atka. En 2012, el cineasta español Guillermo Fesser también visitó el punto Nemo mientras realizaba un documental sobre el lugar. Sin embargo, la mayoría de la gente nunca ha oído hablar del punto Nemo, a pesar de su importancia para la industria espacial. Es por eso que estamos aquí, para arrojar luz sobre este lugar fascinante y misterioso.

Amancio Ortega patrimonio