El agujero económico en la sanidad de los no vacunados

No vacunarse tiene sus consecuencias, aparte de las sanitarias en la zona económica para el estado español

Para el gobierno de España está resultando todo un problema el no vacunarse en la mayoría de la población. Este fenómeno tiene repercusiones gravísimas en el sistema de finanzas anual, pues como es bien sabido el margen de inversión en atenciones médicas de primera necesidad agranda el hueco fiscal que para estos casos requiere. Un tema que de a poco va ganando más y más enteros, de acuerdo a la última variante y a las ambiciosas proyecciones de recuperación económica.

Este es un estudio localizado y enviado por una compañía que centraliza las cifras y las pone en contexto. Técnicamente son más de 40.000 millones euros que a merced del resto de preocupaciones y contando con que todo el sistema y plan de vacunaciones en el planeta es gratuito empieza a fomentar dudas. Mucho más porque en su mayoría los sitios de conglomeración han empezado a usar el sistema de exigencia del carnet, herramienta básica para controlar la propagación del virus y sus efectos en la población.

Para centralizar un poco más son 41,390 euros que son destinados a ingresos hospitalarios, que desde luego de suman a otros puntos de control en el momento en el que se clasifica todo el plan de atención al ciudadano. Por ejemplo la atención primaria que va hasta los 71 euros por cabeza, ingreso a urgencias que cuestan 312 euros, pruebas que van hasta los 1,526 euros, generando así un déficit de 43,299. Valores que por simple lógica están alterando el presupuesto nacional y enviando un mensaje de preocupación por la estabilidad salubre de los españoles.

Vacuna Israel
Efectos económicos amenazan con el avance natural por no vacunarse

La población abstemia tiene sus propias argumentaciones

Ahora bien, hay que ver la otra cara de la moneda, y es que todo aquel que decide no vacunarse ha encontrado en los efectos secundarios de las vacunas un hecho sustentable para evitar el contacto con ellas. Por ejemplo, a través de las distintas vías de interacción informativa se ha visto que muchos deciden no hacerlo por miedo a las trombos o la miocarditis. En ese caso, llevan el tema a otras vías y afirman que su contribución a corto plazo es mayor.

El coste de los efectos secundarios experimentados es cero y así sostienen su decisión. Esta nueva variante llamada Ómicron amenaza con muchas vidas, y aunque ya ha sido advertida por organizaciones mundiales de la salud, poco logran hacer cambiar la mentalidad de los alejados. Un tema por analizar y concientizar a día de hoy.

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