Alemania se lleva la nueva fábrica de chips del mayor productor mundial

Sigue siendo el país teutón uno de los mayormente marcados por el avance tecnológico a escala del futuro en el continente

Dado el contexto que rodea la fabricación de semiconductores o chips en el planeta, la compañía TSMC ha entrado a negociar preliminarmente la posibilidad de incluir una planta en Alemania. Por intermedio de Lora Ho, vicepresidenta senior de las ventas en el continente ha puesto en forma la actualización a través de un foro realizado en Taipei. La idea es producir o elevar la creación de chips para evitar el colapso que vive el planeta en el mundo. Eso genera elevación de precios y una ley de oferta escasa para la demanda actual.

Desde luego en ese punto TSMC ha entrado a valorar diferentes aspectos, entre ellos los de operación gubernamental para establecer la viabilidad de la operación. Tema que va de la mano con las intensiones o estrategias de la Unión Europea de un caso que es prioritario para el avance tecnológico. Y para ser un poco más enfáticos, toda esta iniciativa llega gracias a la crísis de creación de semiconductores en el mundo. Este fenómeno es uno de los que más se ha extendido y al parecer el tiempo será inclemente.

Es más, se cree que la reacción más cercana está pactada para el 2023, por lo que el 2022 será un año complejo en donde la apertura comercial debe avanzar lo más pronto posible. Solucionar el tema ahora mismo no es sencillo, pero lo que si han acordado es que abrir fábricas es la única respuesta lógica a todo esto. Y Alemania bajo esa proyección tiende a ganar la partida por sobrados méritos.

Fabricación de chips
Fabricación de chips en escasez obliga a una de las empresas más grandes a abrir una sede en Alemania

La idea de incluir a Alemania para abrir una nueva fábrica de chips se une a la ya marcada en Arizona y Japón

Por lo pronto TSMC que es la productora más grande del planeta ya ha adelantado gestiones en abrir una planta en Arizona que tendrá un coste total de unos 12.000 millones de dólares y en breve una en Japón por valor de 7.000 millones adicionales. De esta manera se garantiza la producción a escala de chips o semiconductores qu7e para el año 2024 empiecen a operar por todo el mundo.

Las fábricas actuales están trabajando a tope para poder cubrir la alta demanda, y Europa quiere entrar en dinámica para ser parte activa del negocio. Actualmente en Europa se producen solo el 10% de los chips, aunque la meta es llegar al 20% de acá al año 2030. Hay que ver cómo responde Alemania, que de antemano tiene el escenario ideal, donde se puede conjugar con otras grandes potencias como son: Grupo Volkswagen, Daimler e Infineon.